
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
No es todo alegría en el campo mallorquín.
Los almendros cuando están en flor son un verdadero reclamo turístico.
Pero muchos campos de almendros están abandonados.
Dicen que no vale la pena recoger las almendras por lo poco que puedan obtener de beneficios.
Muchos árboles son viejos y siguen vegetando a su aire hasta que mueren.
Se ve que además no vale ni la leña para aprovecharla.
Así quedan miles de troncos repartidos por los campos pudriéndose de pie.
2 comentarios:
Preciosas fotos y bonita historia. Triste también.
Me gusta tu visión de la naturaleza.
Gracias.
un saludo.
No resulta una estampa muy comprensible, pero es ley de vida: si de algo hay en exceso, no se valora.
Tiene que estar una especie al borde de la extinción para que no la dejemos morir, es así...
Abrazos, Erna...
Publicar un comentario