



No estoy segura de lo que siento, cuando veo ya estos mensajeros de primavera un día antes de comenzar el calendario de invierno. Estas fotos son de anteayer.
Parece que la naturaleza se contagia de nuestras prisas.
Por una parte estoy triste, porque el tiempo se escapa tan aprisa y por otro lado siento alivio, ya que a partir de ahora la luz de día se ira alargando, aunque sea poco a poco.






















