
Encontré un día de verano a este animalito tal cual.
Tal vez la que pongo hoy no es una imagen de las estéticas.
Pero no deja de fascinar, poder ver el esqueleto del dragó – Tarentola mauritanica.
Fijaos en la cadera misma.
¿No es una maravilla la naturaleza?
La disfruto como una fuente inagotable de admiración.
1 comentario:
Es la primera vez que veo un esqueleto así, Erna. He tenido que buscar en "internete" para saber a qué animal correspondía, pues no tenía ni idea de que, también, tuviese el nombre que proporcionas.
Es uno de los animales preferidos por mi cítrica mitad -no el único, pero éste le fascina- y puede pasarse horas observándolo, y reclamando mi atención para que repare en cómo se desplaza, caza, se acicala...
A mi me parece un descubrimiento fantástico, Erna, y la fotografía un regalo que agradecer.
:-)
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