




Hizo una mañana preciosa de ambiente primaveral. Estuve trabajando en el jardín y no me cundía mucho de tantos habitantes que iba viendo. Había maripositas pequeñas en gran cantidad que no paraban nunca. Parecía que tenían prisa para visitar a todas las flores en un tiempo record. Interrumpí el trabajo cuando vi la parejita de saltamontes en el romero para hacer les una foto. Era cosa fácil, pues estaban tan ocupados que no tenían ojos por lo que pasaba a su alrededor. Guardé la cámara y entonces vi dos mariposillas que iban volando, más bien parecían bailando, juntitos y a veces se posaban al suelo para descansar.
Vi que brillaban en el sol con un color dorado más bonito en sus alas. Me animaba a intentar pillar las y las estuve persiguiendo mas de media hora con la cámara y cuando ya me cansaba se estaban unos momentos quietos y conseguí disparar les un par de veces. Parecían una parejita bien enamorados. Durante la persecución encontré el grillo de matorral y la telaraña. Luego cuando iba a guardar la cámara otra vez vi una mariposa grande muy oscura, casi negra y intente ver la de cerca pero no había manera. No paraba ni un momento y volaba muy alto…