




Tienen algo fascinante los agujeros en las piedras.
Casi como los de las rocas.
Los agujeros de hoy son detalles de partes arquitectónicas antiguas.
Los del cielo azul están elaborados en unas piedras enlazadas en una pared para sostener los goznes de una puerta ya inexistentes.
Las incrustadas en los muros de piedra de bastantes edificaciones rurales o de pueblo antiguas tenían una utilidad múltiple.
Los agujeros en tales piedras casi siempre eran productos de la misma naturaleza.
Algunas eran simplemente para atar un animal, para colgar algún útil o también para hacer de embudo para guiar el agua de lluvia a la canal de una cisterna y problemente servían para más cosas.
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