




Vi una casa muy antigua y muy bonita en Ses Olleries.
Era muy atractiva por los azules de sus puertas, nada corriente en las casas típicas de Mallorca.
Lo que me llamó la atención era una puertecita arrugada que daba a un huerto.
Me acerque para verla mejor y vi que estaba hecha de un bidón de hojalata.
De la casa salió una señora muy mayor, pequeña de estatura con el pelo muy blanco y un aire de suave fragilidad.
Preguntaba si me gustaba la buganvilla y le dije que me gustaba toda la casa.
Tenia ganas de pedirle si me dejara hacerle una foto a ella.
No me atreví…
Quizás porque me temía de deshacer un cierto hechizo agradable.
Ella no parecía muy habladora.
2 comentarios:
Mmmmmmmm,azul!!! Mi debilidad!!!
Saludos!
La próxima vez, atrévete. Quizá el hechizo crezca.
;-)
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