


Siempre me parecía una manera muy agresiva la costumbre de incrustar trozos de vidrios rotos encima los muros.
Supongo que era una manera de “proteger” propiedades contra asaltos o algo así.
Hace unas semanas he visto estos de hoy clavados en lo alto de un muro en Arta y los miré más detenidamente y vi muchas cosas…
2 comentarios:
Siendo niña recuerdo que no podíamos jugar en todas partes porque alguno de mis vecinos "fortificaba" sus muros( y no todos eran muros altos)con algo similar...
Tú ves más allá porque siempre "buscas" donde los demás pasamos de largo, ése es tu secreto :)
Un abrazo, Erna...
Siempre me causaron terror esos muros "enjoyados".
Publicar un comentario