
Muy pocas veces tenemos puestas de sol bonitas en pleno verano.
Cuando hace mucho calor el cielo suele tener un color blanquecino por mucha humedad en el aire.
Los últimos dos años los veranos no son tan insoportables como nos los habían prometido.
Cuando veo cielo azul y algunas nubes bien definidas como estos días atrás no pesa tanto el verano.
En la foto de hace cuatro días salen las palmeras de mis vecinos siempre presentes mirando hacia el oeste desde mi casa.
2 comentarios:
Extraño el calor del verano, por suerte ya queda casi un mes para que llegue la primavera a Buenos Aires
Qué hermosura, Erna... espero que tengas muchos atardeceres así. He estado algo dispersa (el verano, ya se sabe) pero siempre me asomo a tu rincón, que me encanta. Te mando un saludito caluroso :)
Abrazos.
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