
He visto gente que tiene manía a los gatos negros.
A mi me gustan los gatos, los negros lo mismo que los de otro color.
Solamente una vez cogí una rabieta contra un gato negro:
Yo era niña aun cuando me habían regalado dos ratoncitos blancos.
Uno de los dos se escapó por un hueco en la pared de la casa y el otro lo pillo el gato negro de mi tía estando yo delante sin poder evitar el final del ratoncillo blanco, que desapareció en la boca del gato.
El de la foto era un gato que paseaba por el puerto de Valdemossa solito y nos hizo compañía mientras nos comíamos nuestros bocatas con la esperanza de pillar un bocado.
Se había puesto la banderita blanca de la paz en el pecho.
2 comentarios:
Pues a mí también me gustan mucho los gatos, me da igual el color, y mi hermano tiene uno negro azabache PRECIOSO... pero lo cierto es que ninguno de los que he tenido se ha comido ratoncitos.
Sí recuerdo que, en una ocasión, un pájaro que se coló en casa (creo que era un osado gorrión) llevó un besito poco cariñoso de mi gatita, pero no lo mató... que no se queje :)
Hola: me senti algo identificado por tu post, me paso algo similar, de chico vivia en una semirural y mi familia tenia algunos animales, yo cuidaba a las gallinas y a sus crias, los pollos o pollitos como les decimos en esta parte de sudamerica. Un dia unos gatos silvestres que merodeaban mi casa, se dieron una gran panzada con mis pollitos, grrrrrrrr, desde ahi les agarre flor de bronca a los gatos, jajaja.
saludos desde Argentina
Marce
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