Los tesoros recogidos en la orilla del mar según el trato que les doy a veces tienen esta pinta de monstruitos traviesos.

Erase una vez, una de mis sobrinas me pedía llevar la a la playa del puerto de Sollér para buscar tesoros. Encontramos muchos y muy variados. Recogimos safiros, esmeraldas, aquamarines, turquesas y cuarzos.

Los tengo dentro una jarrita de vidrio y a veces los saco para verlos de cerca. Cuando no los uso para jugar tienen esta forma.

Y cuando so mojan se van nadando.
3 comentarios:
Me gusta tu creatividad, saber sacarle otro sentido a las cosas, muy bien Erna, saludos
Son preciosos!! Que creativa eres, que suerte!!!
Que bonita historia!!!!
Un saludo Erna.
Publicar un comentario