




Ayer me acerque a los campos del Pla de Sant Jordi para disfrutar del paisaje "maduro".
No hacia demasiado calor, entonces me pasee por los campos con las balas de paja para hacerles algunas fotos de cerca. El atado de las balas varia de un sitio a otro y en un campo pequeño encontré las balas atadas con cuerdas azules.
La combinación del azul de las cuerdas y la paja me hacia pensar en las flores de la achicoria y las gramíneas secas. Era una atracción irresistible para mis ojos.
Me acordé de mi niñez y de las ocasiones que íbamos por los campos de trigo segados para buscar las espigas llenas que se le habían escapadas de las cosechadoras.
1 comentario:
Hola Erna, me gusta como has compuesto estas imágenes, saludos
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