







La costa entre Can Picafort y Son Serra presenta muchas caras. Yo cada vez que voy por aquel camino tardo muchas horas en recorrer pocos kilometros. Hay tanta belleza por contemplar y por captar en imágenes. Y luego, todos los tesoritos que traen las olas a la orilla del mar que tientan a ser recogidos.
El jueves hacia una maravilla de tiempo y el mar se presento de fiesta. Se había encogido mucho por ser un día antes de luna llena y dejo asomarse muchas rocas con su flora y fauna. Ademas ahora es una temporada ideal para disfrutar de las costas vírgenes.
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