El viernes pasado subí al Puig de Santa Magdalena de Inca.
Hacia
24 años que subí la última vez.
No fui a pie, como me gustaría, sino con el
coche. Aun así disfruté. No había mucha
gente, hacia frio y la luz era bonita con su toque de invierno.
El viernes pasado subí al Puig de Santa Magdalena de Inca.
Hacia
24 años que subí la última vez.
No fui a pie, como me gustaría, sino con el
coche. Aun así disfruté. No había mucha
gente, hacia frio y la luz era bonita con su toque de invierno.
A mitad
de junio visité a unos amigos en las afueras de Andratx.
A la
tarde, para volver a casa, cogí la carretera de la Serra de Tramuntana. Después
de Bañalbufar me desvié hacia el interior de la isla para pasar por Esporles y después
dirección casa.
Estas
fotos no son los típicos que se toman por aquella carretera. Me quede sin batería
en mi Lumix y hice estas fotos con el objetivo macro de la Canon.
Bueno,
de todos modos casi no me bajé del coche, ya que hacia tanto calor asfixiante
que agoté mi propia pila (aguante).
Esto
sí, era fantástico usar esta carretera y encontrarla casi desierta, lo mismo
que Estellencs y Bañalbufar. Otro efecto del Covid 19.
Mallorca, aparte de las conocidas zonas turísticas, tiene muchos rincones y paisajes preciosos.
En las
fotos de hoy muestro algunos puntos de Costa de Son Tries de Esporles.