Ya soy pensionista y sigo buscando caminos para expresarme, como durante toda mi vida. Ahora tengo una gran ventaja: más tiempo y más libertad. Lo mio es la naturalez, a a la que tengo un tremendo respeto, esté dónde esté. Desde hace más de cincuenta años soy Mallorquina venida de Alemania. En estos años he visto como hemos transformado esta isla tremendamente y sin piedad. Aun así sigue siendo una verdadera joya y quedan muchos sitios donde la naturaleza aún está intacta. Son estos sitios, tanto en la costa como en el interior de Mallorca, los que más me atraen. Con los años que disfruto de esta isla y su preciosa naturaleza, aún le encuentro algo nuevo cada día. A veces es un paisaje que me asombra, a veces una flor en el camino que me cautiva y muchas veces se trata de cositas diminutas, que me dicen lo mucho que aún me queda por ver. Después de empujoncitos que me dieron algunos amigos para que muestre mis fotografías, me atrevo a iniciar un blog. El objetivo es dar a conocer mis imagenes a las personas a quienes les apetezca.
Se nos presenta de infinitas formas por la pintura que le aplican las nubes y las pinceladas que le añade el viento. A veces vale la pena alzar la vista para contemplar un cielo lleno de hermosura.
Ha llovido algo estos días pasados y las flores están contentas. Ayer por la tarde Rosi y yo dimos nuestro paseo dominical y disfrutamos con los campos que no han sido labrado aun, así estaban llenos de margaritas. Vimos perdices y conejos felices con la primavera reanimada por la lluvia.
Paseando por las playas encontramos siempre desperdicios de nuestra especie. Yo admiro los montajes artísticos que hace la naturaleza con ellos. Comparando con lo que vemos en algunas exposiciones en galerías de arte le doy los puntos al mar y al viento....
Ayer por la tarde lleve a mi nieta mallorquina a caminar por la albufera. Le hacia mucha ilusión ver los animales, sobre todo los caballos y patos. Ayer vimos ningún caballo y pocos patos y fochas. Hacia una tarde muy nublada y con viento fresco. Pero nos lo pasamos bien..... Hacia una luz muy especial.
Sant Elm es el pueblo situado mas al oeste de Mallorca con la isla Dragonera delante. Antes era un núcleo de pescadores. Ha cambiado mucho en los últimos cuarenta años con el creciente turismo. Pero sigue siendo un sitio con un paraje natural muy bonito. A mi me gusta mas en invierno y con tiempo revuelto que en la temporada de pleno turismo.
Son bonitas las sombras del vidrio. Por su transparencia refleja unas imágenes de lo mas variado según el objeto que usamos para apreciar su sombra, que al mismo tiempo es luz. Muchas veces me causan mas admiración estos reflejos que la pieza de vidrio en si.