mallorca es así también

Ya soy pensionista y sigo buscando caminos para expresarme, como durante toda mi vida. Ahora tengo una gran ventaja: más tiempo y más libertad. Lo mio es la naturaleza a la que tengo un tremendo respeto, este dónde este.
Desde hace cincuenta años soy Mallorquina venida de Alemania. En estos años he visto como hemos transformado esta isla tremendamente y sin piedad. Aun así sigue siendo una verdadera joya y quedan muchos sitios dónde la naturaleza aún está intacta.
Son estos sitios, tanto en la costa como en el interior de Mallorca, los que más me atraen. Con los años que disfruto de esta isla y su preciosa naturaleza, aún le encuentro algo nuevo cada día. A veces es un paisaje que me asombra, a veces una flor en el camino que me cautiva y muchas veces se trata de cositas diminutas, que me dicen lo mucho que aún me queda por ver.
Despues de empujoncitos que me dieron algunos amigos para que muestre mis fotografías, me atrevo a iniciar un blog. El objetivo es dar a conocer mis imagenes a las personas a quienes les apetezca.


jueves, 29 de septiembre de 2011

Macroglossum stellatarum - Esfinge colibri

Es la segunda vez que encuentro a la “esfinge colibrí” (Macroglossum stellatarum) enganchada en las flores de Oenothera speciosa.
Se ve que les gusta especialmente.
Era muy de tarde ya cuando pillé a esta. No se fue volando hasta que no la toqué casi con la cámara.
¡Yo feliz!
Es una de mis mariposas favoritas.




Para no quemar las fotos con el flash incrustado en la cámara, tapé a este con una copita blanca de plástico. De estas que vienen con miniyoghurts para niños pequeños.

2 comentarios:

Margó dijo...

Te superfelicito por la calidad de las fotos. No es fácil con la Esfinge, no para un segundo, que digo segundo, décima de segundo! Aquí hay bastantes, les encanta la Abelia y la Salvia piña especialmente.. Hoy precisamente estuve tras algunas con la cámara.

frikosal dijo...

Buena foto, tiene mérito y lo de tapar el flash es un buen truco. Es precioso este bicho, el otro día salve uno. Estabamos en un bar, dentro, y la mariposa estaba pegada al cristal tratando en vano de salir. Me costó mucho poder cogerla sin hacerle daño, y un grupo de gente me miraban desde fuera. Al final pude agarrarla pero salí con la duda de si la habría lastimado. Ya fuera, abrí las manos y se quedó quieta... soplé suavemente y empezó a volar.