mallorca es así también

Ya soy pensionista y sigo buscando caminos para expresarme, como durante toda mi vida. Ahora tengo una gran ventaja: más tiempo y más libertad. Lo mio es la naturaleza a la que tengo un tremendo respeto, este dónde este.
Desde hace cuarenta y ocho años soy Mallorquina venida de Alemania. En estos años he visto como hemos transformado esta isla tremendamente y sin piedad. Aun así sigue siendo una verdadera joya y quedan muchos sitios dónde la naturaleza aún está intacta.
Son estos sitios, tanto en la costa como en el interior de Mallorca, los que más me atraen. Con los años que disfruto de esta isla y su preciosa naturaleza, aún le encuentro algo nuevo cada día. A veces es un paisaje que me asombra, a veces una flor en el camino que me cautiva y muchas veces se trata de cositas diminutas, que me dicen lo mucho que aún me queda por ver.
Despues de empujoncitos que me dieron algunos amigos para que muestre mis fotografías, me atrevo a iniciar un blog. El objetivo es dar a conocer mis imagenes a las personas a quienes les apetezca.


jueves, 3 de diciembre de 2015

Cala Estancia



Aun quedaba algo de niebla.


Ayer cuando por la mañana caminamos hacia Cala Estancia.










lunes, 30 de noviembre de 2015

El otoño en los Jardines de Alfabia - Buñola


Es muy agradable dar un paseo por los jardines de Alfabia en Buñola.

El camino de entrada queda impresionante con su doble hilera de enormes plátanos. En otoño se lucen con sus preciosos colores.

Por las fuentes y  los pequeños canales de los jardines siempre corre  agua. Da la sensación que está jugando en su recorrido entre las plantas.

El aljibe con su bóveda de medio cañón me causa siempre fascinación por su belleza aunque lo haya visto en muchas ocasiones.
Luego hay este camino de pérgolas entre columnas  que en parte están equipadas de surtidores de agua  que se pueden actuar a voluntad y forman un túnel muy bello de aguas cruzadas.
Las columnas de este tramo están cubiertas de musgos y pequeños helechos que les dan vida propia.

Es asombroso el tamaño de algunos árboles muy viejos. Sobre todo me encanta el cedro del Líbano, es todo un personaje majestuoso.
Un gran castaño bañado en amarillos esta admirable.

En otoño es cuando además se puede disfrutar de este colorido impresionante que siembran las hojas de los arboles adornando caminos y aguas.

Los brazos retorcidos de las Glicinias dan vueltas buscando alturas con luz.
Algún tramo de sus ramas recuerda a una boa constrictora.