mallorca es así también

Ya soy pensionista y sigo buscando caminos para expresarme, como durante toda mi vida. Ahora tengo una gran ventaja: más tiempo y más libertad. Lo mio es la naturaleza a la que tengo un tremendo respeto, este dónde este.
Desde hace cincuenta años soy Mallorquina venida de Alemania. En estos años he visto como hemos transformado esta isla tremendamente y sin piedad. Aun así sigue siendo una verdadera joya y quedan muchos sitios dónde la naturaleza aún está intacta.
Son estos sitios, tanto en la costa como en el interior de Mallorca, los que más me atraen. Con los años que disfruto de esta isla y su preciosa naturaleza, aún le encuentro algo nuevo cada día. A veces es un paisaje que me asombra, a veces una flor en el camino que me cautiva y muchas veces se trata de cositas diminutas, que me dicen lo mucho que aún me queda por ver.
Despues de empujoncitos que me dieron algunos amigos para que muestre mis fotografías, me atrevo a iniciar un blog. El objetivo es dar a conocer mis imagenes a las personas a quienes les apetezca.


martes, 9 de abril de 2013

Anemone coronaria



Las Anemone coronaria son plantas muy agradecidas.

Entierras sus rizomas en otoño y en primavera te regalan sus bonitas flores con muchas variedades de colores.

Son de las plantas que siempre he tenido en el jardín. Cuando termina la floración y se van secando las hojas quedan invisibles hasta enero-febrero cuando brotan de nuevo.

Se suelen “sembrar” solas mediante sus semillas cubiertas de pelusilla  y las plantas a menudo salen donde menos te las esperas.












3 comentarios:

Margó dijo...

Son perfectas!!
Mis preferidas son las azules, antes encontrabas sobres de bulbitos por colores..al menos aquí, ahora solo veo bosas que vienen muchos colores mezclados. Solo este año vi en lidel blancas... y ya están naciendo también pero no están tan avanzadas.. hoy salió el sol maravilloso este que tanto echo de menos!!
un abrazo

Teresa dijo...

Son preciosas. Besos.

Erelea dijo...

El año pasado compre varios sobres de bulbos y de semillas y fue un desastre. Solo nació una Anémona. Y esta Semana Santa la única flor que he tenido ha sido una solitaria flor que salió en el rebrote de la Anémona. Hasta tuve que buscar el sobre para saber como se llamaba la planta. Ahora ya sé: ¡Anémona!