mallorca es así también

Ya soy pensionista y sigo buscando caminos para expresarme, como durante toda mi vida. Ahora tengo una gran ventaja: más tiempo y más libertad. Lo mio es la naturaleza a la que tengo un tremendo respeto, este dónde este.
Desde hace cincuenta años soy Mallorquina venida de Alemania. En estos años he visto como hemos transformado esta isla tremendamente y sin piedad. Aun así sigue siendo una verdadera joya y quedan muchos sitios dónde la naturaleza aún está intacta.
Son estos sitios, tanto en la costa como en el interior de Mallorca, los que más me atraen. Con los años que disfruto de esta isla y su preciosa naturaleza, aún le encuentro algo nuevo cada día. A veces es un paisaje que me asombra, a veces una flor en el camino que me cautiva y muchas veces se trata de cositas diminutas, que me dicen lo mucho que aún me queda por ver.
Despues de empujoncitos que me dieron algunos amigos para que muestre mis fotografías, me atrevo a iniciar un blog. El objetivo es dar a conocer mis imagenes a las personas a quienes les apetezca.


viernes, 11 de julio de 2008

FLOR DE ALCAPARRA (CAPPARIS SPINOSA)



El primer verano que pase en Mallorca ya me asombraban unas plantas muy verdes y lustrosas en pleno calor de verano cuando todo el campo estaba ya chuchurrido. Resulto que eran alcaparras y vivían aparentemente sin agua y hasta parecía sin tierra, en los sitios más inhóspitos y expuestos.

Yo alucinaba con esta planta tan fuerte y cuando la primavera posterior les vi con flor ya me había conquistado.

Y esto que las conocía ya en forma de capullitos envinagrados que a veces traía mi padre del hotel donde trabajaba para añadirlas a un plato típico de su tierra (entonces Prusia del Este) cuando yo aun era niña. Hasta ver la planta no se me ocurría asociarla con aquellas bolitas verdosas con este sabor tan peculiar y atractivo.

1 comentario:

elfriki dijo...

Un verano,de niño, anduve recogiendo alcaparras por el desierto de Almería (de donde es mi familia), para sacarme algunas pesetillas. Todavía recuerdo como se me quedaron las manos, destrozadas por las espinas. Algunos campesinos se dedicaba en verano a recogerlas, aunque les daban poco dinero por ellas.