Ya soy pensionista y sigo buscando caminos para expresarme, como durante toda mi vida. Ahora tengo una gran ventaja: más tiempo y más libertad. Lo mio es la naturalez, a a la que tengo un tremendo respeto, esté dónde esté. Desde hace más de cincuenta años soy Mallorquina venida de Alemania. En estos años he visto como hemos transformado esta isla tremendamente y sin piedad. Aun así sigue siendo una verdadera joya y quedan muchos sitios donde la naturaleza aún está intacta. Son estos sitios, tanto en la costa como en el interior de Mallorca, los que más me atraen. Con los años que disfruto de esta isla y su preciosa naturaleza, aún le encuentro algo nuevo cada día. A veces es un paisaje que me asombra, a veces una flor en el camino que me cautiva y muchas veces se trata de cositas diminutas, que me dicen lo mucho que aún me queda por ver. Después de empujoncitos que me dieron algunos amigos para que muestre mis fotografías, me atrevo a iniciar un blog. El objetivo es dar a conocer mis imagenes a las personas a quienes les apetezca.
Ayer hicimos una excursión a Cabrera. No había estado ninguna vez y después de haber visto esta joya de la naturaleza pienso volver. Viví un dia inolvidable absorbiendo todo el alimento para el alma que cabía dentro de mí…
Me llamó la vecina para enseñarme su flor de cactus. Me parece un Selenicereus. Las flores de estos cactus se comienzan abrir después de oscurecer y florecen durante una noche y para llegar a mustiarse hacia el mediodía después. Impresiona cuando se ven estas flores tan grandes y preciosas. Abiertas del todo llegan a medir 20 centímetros de diámetro.
Tienen múltiples aspectos según el material o la forma de ellos. Están allí toda su vida esperando en la calita para prestar su utilidad. Son los amarres para las pequeñas embarcaciones.
La cala de Cala Pi es muy pequeña y tiene un acceso desde tierra difícil para cargas. Son estas condiciones que hacen aprovechar incluso los huecos en las rocas para tener un espacio minimalista para las pequeñas barcas. Incluso un viejo chiringuito de playa esta construido con lo más necesario para existir…
Desde lo que es el pueblo Cala Pi bajan unas escaleras hasta la calita que se divide en playa y escars (edificaciones para guardar pequeñas barcas). Allí abajo el sol se pone muy pronto…
El domingo por la tarde fui con Rosi a pegar un vistazo a Cala Pi de la marina de Lluchmajor. Por lo que se ve sobre el terreno, es el Torrente de Cala Pi que ha ido mordiendo las rocas desembocando el agua de las lluvias hacia la mar para llegar a formar el boquete que es la cuna de la pequeña playa de arena blanca. Pondré alguna foto de ella los próximos días.