Era la última
cosecha del verano.
Poca
cosa queda ya.
Comienzan
las otras.
Siempre
viene alguna libélula al estanque.
La
grande poniendo huevos he fotografiado a final de junio.
El
caballito del diablo y la libélula anaranjada he fotografiado ayer. Me pasé
mucho rato observando y esperando que los bichos se pusiesen en pose.
El
caballito del diablo me costó bastante pillar lo. Estaba en una ramita muy fina
del acebuche que sombrea en parte al estanque.
La foto
de la libélula amarilla ya tiene más tiempo. A esta la pillé al borde del mar.
Hacer el camino desde Puerto Pollensa a Cala Bóquer es una excursión muy agradable por un paisaje natural.
Pasamos entre rocas y paredes de rocas impresionantes.
Hay pocos árboles
por el camino pero palmitos (Chamaerops humilis)
enormes que dan el
toque verde al paisaje rocoso.