Hicimos
una excursión a la finca de Ariant de Pollensa. Es uno de estos lugares tan naturales lleno de
belleza para cargar se las pilas. Un
autentico paraíso.
A la
finca solamente se puede acceder con permiso de la
Fundación Vida Silvestre Mediterránea, que recibió esta finca en donación.
http://www.diariodemallorca.es/part-forana/2012/10/19/finca-ariant-mil-hectareas-donada-fundacion-ambiental/801945.html
Una zona de la finca está concebida como un jardín mediterráneo
con plantas de los cinco continentes viviendo en armonía con la vegetación natural
de la montaña.
A mí me impresionaron sobre todo los viejos arboles.
También hemos podido observar a voltors negres “Aegypius
monachus” a lo lejos.
Ha sido un día precioso y memorable.